Todo el personal es encantador (recepción, camaras/os, socorrista, mantenimiento...). Las animaciones, si no son hechas por los animadores del hotel, son muy buenas y lo único malo es que los animadores de esa época se centraban más en el turismo alemán que en el nacional. Las instalaciones son buenas, la piscina es enorme. La playa está al lado y su acceso es muy directo no como en otros hoteles de la zona en los que tienes que dar un rodeo importante para acceder a la playa. La arena es blanca, agua turquesa y está muy tranquila, no hay masificaciones. La comida es.... excelente, es muy variada y bien hecha. Un saludo a todos en especial al jefe de camareros que "ye de asturiano".