El hotel, que decir, su limpieza inmejorable,sus vistas, esa terraza del piano bar. eso si que es paz y tranquilidad. L comida no puede ser mejor, esa cocina en vivo, con sus amables chef, en especial el segundo de cocina , el señor Vicente, su trato con mi hija , alergica al huevo , estaba al tanto de todo , le preparaba menus especiales al gusto de la niña, mil agradecimientos por su trato. Por supuesto en que pueda volver a Lanzarote, lo tengo claro regreso con vosotros, todo el personal un 10 , las chicas del mini club, recepción, camareros. Muchas gracias por todo el trato recibido, saludos.