He estado alojada en el H10 dos veces,y en junio de éste año repito.Es un hotel que merece la pena conocer.El servicio se esmera por complacer al cliente en todo,y si tienes alguna queja,hacen lo imposible por resolverla rápidamente.Las instalaciones son fántasticas,nunca falta una hámaca,hay muchísimas,las piscinas,siempre procuran tenerlas limpias,y lo están,la piscina infinity es relajarse en el paraíso.El buffet es muy variado tanto en el desayuno,como en la cena,con elección de carnes y pescados,ninguna queja.Las habitaciones son muy espaciosas,las camas muy cómodas y amplias,el descanso está asegurado ya que no hay ruidos nocturnos.El paseo que va desde el hotel hasta el faro de Maspalomas,es un regalo para los sentidos,es una zona tranquila y con vistas espectaculares.Lo he recomendado a amistades y han venido encantadas,con ganas de repetir.Para mi es un hotel fijo una semanita al año.Ideal para unas vacaciones de sol,relax y con muy buen sabor de boca.El personal está totalmente volcado en que el cliente salga totalmente satisfecho y con ganas de volver.Ir y repetireis.