He estado alojada en este hotel en el puente de mayo y os lo recomiendo a tod@s. Se encuentra en una zona tranquila alejada del bullicio de Salou, y sin embargo muy cerca de La Pineda y de Salou en una zona rodeada de pinos. En la misma puerta hay un servicio de autobús de línea regular con el que nos podemos desplazar sin necesidad de coger el coche. En los alrededores del hotel hay calles en las que se puede aparcar, pero el hotel además dispone de aparcamiento. Las instalaciones del hotel están totalmente reformadas, como nuevas, las habitaciones impecables y limpias. El comedor estupendo, con suficiente espacio entre mesa y mesa como para no sentirse hacinado. Destacar además la atención del personal. Muchas gracias a todos, en particular a Jordi, que nos atendió a la llegada con mucha simpatía (a pesar de todas las personas que había atendido ya y las que le quedaban por atender debido a la fecha en la que estábamos), a Ana, la persona que hacía que llegar cada día a la habitación se convirtiera en una delicia y a Rosario, del comedor, que estaba pendiente de que en nuestra zona no faltase de nada. Sin duda, volveré.